Salir del armario como sexualmente activo es, sin duda, uno de los momentos más decisivos en la vida de cualquier persona LGBTQIA+. Pero lo cierto es que este proceso no tiene un guión fijo. Es un viaje único, lleno de desafíos, pero también de descubrimientos increíbles sobre quién eres realmente.
Respira profundamente antes de salir
Primero, respira profundamente. Antes de contárselo al mundo, debes decírtelo a ti mismo. Darte la bienvenida a ti mismo es el primer paso y el más importante. Tome su tiempo. Está bien si lleva semanas, meses o incluso años comprender y aceptar quién eres.
¿Un consejo práctico? Habla contigo mismo. Puede parecer una tontería, pero hablar en voz alta, escribir en un diario o incluso grabar audios de ti mismo desahogándote puede ayudarte a organizar tus pensamientos. Escúchate a ti mismo sin juzgarte.
Encuentra amigos que hayan pasado por esto
Otra cosa importante: Busca historias de otras personas que hayan pasado por esto.. Hay muchos vídeos, podcasts y libros con historias reales que pueden inspirarte. Cuando vemos que no estamos solos, el peso se levanta un poquito ¿sabes?
Cuando te sientas listo para contárselo a alguien, elige gente segura. Amigos que ya han mostrado su apoyo a la comunidad LGBTQIA+, familiares más abiertos o incluso grupos en línea. No es necesario empezar por los más difíciles.
Tienes tu propio tiempo
Y recuerda: El tiempo es tuyo. Nadie tiene derecho a apresurar su proceso. Y si alguien lo intenta, puedes decirle respetuosamente: "Todavía lo estoy descubriendo por mí mismo y prefiero ir a mi propio ritmo".
Por último, sé amable contigo mismo. Tener miedo es parte de la vida, pero tu verdad merece ser vivida. Mereces amor, respeto y felicidad por ser exactamente quien eres.